Las autoridades británicas de Competencia exigen que BAA venda 3 de sus 7 instalaciones en el país para alentar la rivalidad en el sector. La filial de Ferrovial posee 7 aeropuertos en el Reino Unido y debe vender 2 instalaciones en Londres y otra en Escocia para mejorar el servicio a los pasajeros, que en los últimos tiempos han multiplicado sus quejas por su funcionamiento. Easyjet considera que “BAA ha actuado contra los intereses de los viajeros durante muchos años” y critica a la empresa española “pagó un precio ridículamente alto. Ése es su problema y los usuarios no deberían pagar su estupidez durante los próximos años”.
Marzo de 2009 será cuando se efectue el traspaso si se confirma el dictamen, fecha en la que el grupo español se quedará con el aeropuerto londinense de Heathrow como único activo destacable ya que hoy aporta más de la mitad de los beneficios del grupo. El problema es que la apertura de la competencia no irá acompañada de una liberalización de precios. La Comisión cree que este aeropuerto, el más importante de Gran Bretaña, “deberá seguir regulado durante un prolongado periodo de tiempo por su carácter de hub [lugar de conexión de vuelos]”.
La familia Del Pino adquirió la mayoría de la empresa británica en 2006 por 17.000 millones de euros, para expandir su negocio y depender menos del sector de la construcción. Alegará (antes del 17 de Septiembre) contra esa desproporcionada resolución ya que “su análisis es erróneo” y los remedios “desproporcionados y contraproducentes”. Su cotización empezó subiendo con fuerza al conocerse la decisión, bajó un 0,06%, hasta 33,34 euros, al cierre de la sesión. Por un lado, la venta puede ser positiva para reducir la deuda del grupo (16.250 millones de euros) porque podría obtener entre 4.000 y 5.000 millones lo que la disminuiría en un tercio ya que la firma acaba de cerrar el proceso de refinanciación con un nuevo crédito y una emisión de bonos. La parte negativa es que prolonga la incertidumbre sobre el negocio de BAA, ya que el precio de la operación puede fluctuar en función de las condiciones del mercado. Además, Ferrovial pierde la opción de lograr economías de escala.
La Comisión, por su parte alega que sus propósitos son:
- detallar el nombre de los aeropuertos que debe vender BAA.
- fijar un plazo para su cambio de propiedad.
- determinar los operadores que pueden adquirir esos activos.
- establecer un procedimiento transparente para su traspaso.
Deja entrever que forzará la venta de los aeropuertos londinenses de Gatwick y Stansted, mientras que en Escocia duda entre Glasgow y Edimburgo. Probablemente Ferrovial prefiera desprenderse de Glasgow, que es el menos rentable y en el futuro BAA se quedaría con los aeropuertos de Heathrow, Southampton, Edimburgo y Aberdeen.
Candidatos para la adquisición:
- la empresa española Abertis (que ya controla el aeropuerto de Luton, cerca de Londres).
- el grupo australiano Macquarie.
- el fondo de infraestructuras de Citigroup.
- la sociedad GIP (filial de Credit Suisse y General Electric que posee el London City Airport).
- el aeropuerto de Manchester.
- las firmas alemanas Fraport y Hochtief.
Ryanair y easyJet celebran el dictamen con alborozo ya que estas aerolíneas de bajo coste son principales usuarios de los aeropuertos londinenses de Stansted y Gatwick. “Es muy agradable que, finalmente, un organismo público haya reconocido lo que las aerolíneas dicen: la regulación no funciona y BAA es un fracaso”, afirmaron fuentes de easyJet. Jim Callaghan, director de Regulación de Ryanair, pidió al Gobierno británico que implemente las recomendaciones de la Comisión de Competencia “tan pronto como sea posible para romper el monopolio de BAA en el interés de los consumidores”. Pero no está interesada en adquirir Stansted.
Virgin Atlantic y BMI también aplaudieron el informe, mientras que British Airways que negocia su fusión con la española Iberia, dijo que lo importante es una regulación eficiente. Fuentes del Departamento de Transporte del Gobierno británico se limitaron a decir que su prioridad es “el desarrollo de nueva capacidad aeroportuaria” en el país. Unite, el principal sindicato de Reino Unido, manifestó que “cualquier intento de desmembrar BAA será rechazado. No se va a permitir que se juegue con los puestos de trabajo y las condiciones de los empleados”. Dado que la venta eliminará las economías de escala de la filial de Ferrovial y perjudicará a los usuarios.
