La escuela de negocios ESADE cumplió 50 años, el pasado 17 de Octubre, bajo el lema inspirando futuros. En 2006 fue reconocida por The Wall Street Journal como la escuela número uno a nivel internacional, en 2008 su facturación rozó los 70 millones de euros, récord histórico de esta institución.
Con más de 38.000 antiguos alumnos, sus dirigentes afirman que todavía queda mucho por hacer. Así, entre los nuevos proyectos impulsados destacan el programa Global Executive MBA (GEMBA) -en alianza con Georgetown University- y el campus universitario de Sant Cugat, que se enmarca dentro del proyecto Creapolis Parque de la Creatividad y que se inaugurará este año.
Su director general, Carlos Losada (Logroño, 1957), aprovecha el contexto de crisis financiera para hacer autocrítica. Eso sí, también hay que saber anticiparse para poder lidiarlas con mayores garantías de éxito. De ahí que de momento estemos tranquilos.
Nos afectará si dura más de 3 años. En los programas de formación, cuya demanda es bastante cíclica, sí que esperamos que caiga algo. En cambio, la respuesta de los alumnos interesados en cursar algún MBA es imprevisible. Muchos profesionales lo ven como el mejor momento para invertir en su propia formación. La “más importante” de todas: “La que motiva a las personas a cultivar su vida interior para convertirse en directivos más maduros y responsables”. Están justificados los 70.000 euros de un MBA dependiendo de la actitud del alumno. Si tiene ganas, evoluciona como persona y profesional, además de incorporar conocimientos técnicos. Está demostrado que es una inversión que se recupera rápidamente, pues abre muchas puertas y catapulta a los profesionales a importantes puestos. Queremos que los MBA generen más líderes conscientes.
Reflexiona acerca de “la verdadera finalidad de las empresas”. Estamos potenciando nuestro proceso de selección en mercados menos perjudicados, como Latinoamérica y la India. Y esta estrategia de captación de alumnos extranjeros forma parte de nuestro imparable proceso de internacionalización, uno de nuestros 3 grandes retos de futuro, junto con el avance en la investigación y la mejora de la calidad directiva.
España cuenta con las mejores escuelas del mundo, pero una gran parte de los españoles se queja de la cultura organizacional impulsada inconscientemente por la actitud y el comportamiento nocivo de sus jefes. Creemos en la necesidad de integrar la ética y la responsabilidad social en el corazón de la estrategia empresarial. Pero suelen quedar sepultados bajo el manto de la hipocresía, sobre todo por la enorme competencia existente. Nos interesa mucho más ser la mejor escuela para el mundo.
El coaching está convirtiéndose en uno de los pilares de los programas directivos. A lo largo de la próxima década va a producirse en nuestro país un crecimiento espectacular de la denominada formación emocional, que servirá de complemento. Los directivos cada vez se muestran más abiertos e ilusionados a comprometerse consigo mismos. Nuestro esfuerzo radica en ofrecer las mejores herramientas para que los profesionales que llegan a lo más alto se atrevan a emprender la conquista más difícil y gratificante de todas: la de sí mismos.