Las fronteras que separan el horario laboral y el tiempo de ocio están cada vez más diluidas debido a los avances de la tecnología, esto da lugar a que se plantee si estas nuevas tecnologías nos hacen estar disponibles en todo momento.
Dispositivos como por ejemplo la Blackberry han hecho que el correo electrónico del trabajo pueda leerse en cualquier momento y lugar, los portátiles que nos podemos llevar el trabajo a casa y las conexiones a Internet que podamos hacer, por ejemplo, escribir un post desde casa para el blog de la empresa. En esta situación, es hora de preguntarse si se debería pagar a los empleados por trabajar en su tiempo libre.
Ya han surgido diversos problemas y respuestas con respecto a esta nueva situación empresarial, ya que por ejemplo en el ABC News la cadena estadounidense se opuso a compensar a tres escritores por comprobar sus BlackBerries después del horario laboral. El Gremio de Escritores mostró su desacuerdo.
Finalmente se llegó a un acuerdo en donde a los productores y escritores se les pagará por mirar el correo fuera del horario de trabajo, aunque sólo en algunas circunstancias.
La unión de escritores teme que por motivo a lo sucedido, ahora se piensen las empresas que los empleados van a estar disponible las 24 horas del dia, los 7 dias de la semana ya sea para escribir un artículo, posts o firmar contratos en el tiempo libre.
Una opinión bastante distinta es la que dió la experta en productividad Laura Stack: “He visto muchos abusos durante las horas laborales por parte de los empleados –llamadas personales, reserva de viajes, etc.-, por lo que no creo que sea poco razonable querer que un trabajador haga algo durante su tiempo libre”.
La próxima semana, del 8 al 11 de abril, tendrá lugar en Málaga en I Málaga Valley Happening, un evento que pretende “involucrar e ilusionar a los malagueños” en el proyecto Málaga Valley e-27, según el presidente del Club, Javier Cremades.
Todo empezó en 1998, cuando GNU/Linux comenzó su expansión al público en general y al ámbito corporativo. Netscape fue la 1ª empresa en liberalizar el código fuente de sus productos, dando lugar a la Fundación Mozilla. Su navegador, Firefox, es ya el 2º más usado después de Internet Explorer, acercándose al 20% de share.